De ahogo y amargura
de drogas y locura.
Sangran los poemas,
mueren las palabras.
Orgasmos rasgados
por los filos de tus labios.
Polvos de alquiler,
sueños a la deriva.
Báilame el agua,
como quien dijo.
Como tus cenizas,
las que yo maldigo.
Y cabalgamos,
en baños públicos.
Y nos morimos,
juntos, en ninguna parte.
Sin el recuerdo,
sin tu cabello,
sin mis versos,
sin nada como abrigo.
Sin fin,
que todo es un ciclo.
Báilame el agua, rásgame de orilla a orilla. Tus palabras lastiman, nostalgian y acarician. Es muy bueno tu poema.
Gracias por el, salud.
Pues tus intentos son muy válidos. Los míos se quedan en el episodio anterior al intento…
Yo tenía razón, eres bueno chaval, al menos es mi humilde opinión.
Una de las cosas que más me gusta de tus poesías es que, dentro de la belleza y sensibilidad que conllevan, no te olvidas de lo visceral, de lo auténtico, sin adornos ni florituras. Te recomiendo a Gabriel Celaya, sospecho que te gustará (si no lo conoces ya) tanto como a mí.
Un abrazo
miríadas
Me alegra que te guste el poema. De verdad, me encantan estos comentarios.
Fusa.
Siempre es cuestión de retarse un poco más y llegar, como mínimo, al intento.
Gloria
Joder, sea humilde o no, que me digan que soy bueno me alegra xD
Eso trato de mostrar, dentro de la vida no está sólo el amor, está lo mezquino de la vida, conviviendo ambas cosas juntas. Leeré a Celaya
Un abrazo.
Vengo desde Youtube después de haber visto la versión de este poema. Decirte que algo se me ha movido dentro, algo que hacía tiempo no sentía. Me alegra haber encontrado esta magnífica joya en forma de poema. Sigue, sigue así! Creo que hoy todas las palabras se me quedan cortas.
(: