A veces pienso que no sé contar. No sé contar historias de naufragios amorosos, del guiri al que tratamos bien porque llega con el pelo rubio y la cartera llena, del moro al que tratamos mal porque habla raro y huele peor, de todos los quiero y no puedo que he sentido, vivido y sufrido, de todo lo que quiero decir y no me atrevo. Ahora que hay cambios, ahora que vivo entre metro y ferrocarril, entre la espada y la pared, entre lo desconocido y lo invertebrado, ahora que sufro horas de sueño… Ahora quisiera saber contar todo lo que quisiera decir, no en el sentido matemático ni literario, simplemente, contar. Contar contigo.

Sabes contar, Pedro, lo sabes. Y sabes que cuentas con… migo y con muchos mas. Que hermoso texto, breve pero lleno de añoranza.
Abrazos
Conmigo cuentas.
Soy amigo tuyo y estoy medio escondido en esa foto XDDD.
Un abrazo tio.
“Y no hasta dos o hasta diez, si no contar conmigo”
Acabas de hacerlo, acabas de contarlo todo, y puedes seguir contando…
Conmigo, obviamente, también cuentas. Lo sabías ¿no? o eso espero.
Un abrazo enorme Pedro
Pues por lo que leo vas aprendiendo.
De momento cuentas que no sabes contar.
Todo se aprende.
Ahora es el momento. Los cambios, radicales o no, siempre nos dan una coartada.
Esta Gilda se me adelanta siempre. Quería decir eso… que hoy has contado unas cuantas historias, que ya lo has hecho.