Nunca llegaré a conocerte lo suficiente, aunque hayamos contactado en lo más hondo de nuestra alma a través del reflejo de los cristales del ferrocarril, aunque sepa que sientes y padeces tanto como yo. Nunca llegaremos a conocernos lo suficiente, pues temo haber perdido para siempre el sonido de tus tacones mientras andas, Plaza Catalunya arriba, conmigo delante pensando en ti sin que lo sepas. Yo, mi, me, sin ti. Cumpliendo la condena de tu ausencia, sabiendo que pudo ser bueno y llegó a ser lo peor. Me contaste la historia de tu vida con una sola mirada, fuiste mía durante una décima de segundo, como esa sensación que te posee cuando terminas un libro que ha conquistado tu alma. Y aunque disfruté tus ojos y tu leve respirar, por un solo segundo, sé que nunca llegaré a conocerte lo suficiente.
Nunca llegaré a conocerte lo suficiente
Octubre 8, 2008 de Pedro F. Álvarez
Puede que sí… Nunca se sabe. Yo tampoco llegué a conocer lo suficiente, y tiene su magia.
Un abrazo Pedro.
A lo mejor nadie la ha conocido tanto como tú, Pedro.
Yo, mi, me, sin ti es algo que yo también había pensado…
¿Se puede conocer a alguien, quien sea, lo suficiente? ¿Y lo suficiente para qué?
Somos un enigma, un acertijo, una moneda en el aire.
Muy bueno, Pedro.
Un abrazo
Jamás llegarás a conocerle del todo, te lo aseguro.
Cuando crees que más cerca estás. ¡Zas! Cambiará totalmente de perspectiva, y te quedarás a cuadros.
Así de majas, somos las mujeres.